Me siento agradecida y entusiasmada en participar en este concurso porque a través de él, mostraré parte de mis artes culinarias, en especial la que realizo con mucho amor para mi familia, como saben además de docente jubilada, me fascina cocinar y agradar con ello su paladar. Para mí, ya es una tradición elaborar todo el menú que consumimos la noche del 31 de diciembre. Siempre hacemos una reunión familiar previa, esta vez por razones ya conocidas la hicimos con mucho tiempo de anterioridad, para garantizar los costos de los distintos ingredientes, en ésta escogimos el menú y planificamos los días de su elaboración. Realmente a mi, me deleita estas planificaciones, quizás sea porque de esta manera también honro a mis raíces, pues tal cual así era mi abuela materna y mi mamá.
El menú seleccionado para esta ocasión fue: Asado negro, Hallacas (no puede faltar), Pollo relleno deshuesado (nuestro sustituto del pernil y parte de nuestra tradición), Pan de jamón y Ensalada de pollo. Solo esta última la preparó mi hija y yerna.
Para elaborar el asado negro, quise innovar y busqué en youtube la receta de nuestro querido venezolano chef internacional Sumito Estevez, realmente mi admiración para él. Valió la pena esta receta, porque los halagos en la cena de noche vieja fueron grandiosos, sobretodo el de mi nieta mayor, quien solicitó repetir mas asado. El deshuesado y rellenar el pollo lo aprendí hace muchos años por un chef amigo, además de delicioso es muy sano, porque lleva muchos vegetales, que se cosechan en nuestras tierras, tiene todo un ritual para su elaboración pero me llena de satisfacción al ver a mis comensales disfrutarlo. Para esta ocasión fue un reto para mí elaborar los panes de jamón, jamás los había hecho, pero no hay nada que no podamos hacer, si no nos lo proponemos y quedaron espectaculares. Y por último nuestra plato más tradicional las HALLACAS, que ha venido de generación en generación, practicándose en casi todos los hogares de nuestro amado país, y que en cada región tiene su manera muy particular de prepararla, esta es una tradición tan ancestral, que mucho antes de que nos colonizaran, ya nuestros aborígenes la elaboraban, preservándose hasta ahora dos ingredientes claves la masa de maíz y la envoltura de la hoja del plátano, este es un plato que se realiza en las festividades de diciembre, su olor es sinónimo a Navidad, a compartir y festejar la llegada de nuestro niño Jesús. Son muchos pasos en su elaboración, pero nada difícil, y en lo particular me trae bellos recuerdos de niña, cuando se reunía toda mi familia en una algarabía de alegría y disfrute, referente a las cantidades de ingredientes en la receta, yo lo hago al “ojo por ciento”, de manera natural pues.
Ah, se me olvidaba contarles que parte de la tradición de mis ancestros es que ese día que se hacen las hallacas, además de probar el guiso con casabe, también nos tomamos unas copitas o espumosas, y casi siempre terminamos embochinchados, jejeje que si hay algún cansancio por la actividad de ese día, nadie la siente, porque el cuerpo está animado. Jajajaja.
Todas las fotos, las tomé desde mi celular Blu Life Pure, este diciembre próximo pasado.
que debemos preservarla
de generación en generación
porque es parte de nuestra tradición.
HASTA UNA PRÓXIMA OPORTUNIDAD, SU AMIGA
@mavi1
MUCHAS GRACIAS!!!