La pesca artesanal es una actividad pesquera, que se realiza de manera rudimentaria o tradicional solo con el uso de una red muy grande, llamada chinchorro, un bote pequeño y con un grupo de hombres o pescadores que son los encargados de halar a pulso cada extremo de esa red hasta la orilla de la playa.
Señalando un pequeño bote, me dice que allí montan el chinchorro y antes de partir mar adentro amarran una punta en la orilla y se van un grupo de pescadores en el bote estirando la red en forma de la letra U (que es la forma como se guinda un chinchorro en Venezuela), según el tamaño de ella (ésta en este caso medía 1500 metros de largo), por todo el espacio que planificaron arrastrar las especies marinas, después de un cierto trayecto el grupo de pescadores se lanzan al mar con la otra punta, quedando en el bote solo un pescador para maniobrar dicho bote y controlar el extremo de esa red que cuenta con una boya grande.
Cabe resaltar que este tipo de pesca en nuestro país fue prohibida desde el año 2.009, pero de manera industrial, a través de la Ley de Pesca y Agricultura, donde el Estado preserva la biodiversidad marina y también de alguna manera protege a estos pescadores artesanales.
Una vez que llegan a la orilla, se divide el grupo de pescadores para cada extremo del chinchorro y es allí cuando comienza el trabajo duro como tal, porque a pulso cada grupo de estos hombres comienzan halar cada extremo, uniéndolos cada vez más hasta lograr arrastrar por completo la red hasta la orilla.
Particularmente pienso que es un trabajo de equipo arduo, que requiere de mucha fuerza, perseverancia y precisión. En la medida que la red se viene acercando, los pescadores muestran alegría si observan que en la punta de ésta viene acompañada de una bandada de aves marinas (pelícanos o alcatraz), ya que eso le indica a ellos que el chinchorro viene cargado de peces.
Es impresionante y hasta maravilloso observar este proceso, lo perfecto de nuestra naturaleza y lo bendecido que somos con las benevolencias que ésta nos brinda.
Después de esto se meten dos de los pescadores dentro de la red con una cesta, para seleccionar y escoger las especies marinas, vi como llenaban la cesta con langostinos, camarones, jaibas, anchoas, tajalí grandes, corocoro, roncador, zorra, entre otros. Después de esto, ellos piden los tobos de los pobladores que llegaron ayudarlos, para llenárselos con pescados, generalmente con sardinas, tajalíes pequeños, jaibas y unos que otros camarones.
Venezuela, tierra amada y soñada.
En nombre de mis hermanos te doy las gracias
por brindarnos el alimento
que cada uno lleva a sus casas.
Todas las fotos son de mi autoría, excepto la gráfica de la red "el chinchorro" tomada de Google.