El Señor Hugo, es una persona que desde joven fue un poco distante con su familia, hacía todo lo que él deseaba sin pensar en las consecuencias, así paso muchos años, vivió algunos años en diferentes países pero luego regresó a su país natal.
En Venezuela conoció el amor de su vida, la mujer con la cual se casó, ella tenía una hija pequeña y aun así decidió hacer familia con aquella bella mujer.
Al pasar algunos años formó un hogar completo con su amada esposa, ese hogar estaba formado por 4 hijos y una mascota.
Ellos solo pensaban en trabajar para darle lo mejor a sus hijos.
Ellos solo pensaban en trabajar para darle lo mejor a sus hijos.
Pasan varios años y todo era excelente, una familia muy bella, llena de educación, respeto y amor. A pesar de todo, este vínculo lo creaba la madre, ya que el Señor Hugo nunca opinaba, no estaba para apoyar a sus hijos en la escuela, si le tocaba ir a alguna reunión actuaba en contra a sus hijos aunque ellos tuviesen la razón.
A diferencia de la madre ella siempre creó un lazo de confianza en todo momento, sus hijos eran su todo, había complicidad, había respeto, ella daba el todo por el todo por sus hijos, si se metían en problemas, ella sabía la verdad y reclamaba los derechos de sus hijos.
En las graduaciones escolares la madre siempre estaba, nunca faltaba a nada importante, podía dejar su trabajo por sus hijos ya que eso era lo más importante para ella.
Al tiempo la esposa se jubila de la empresa donde trabajó por muchos años y el Señor Hugo se mantiene activo en la empresa.
La madre se dedicó a la casa y a sus hijos, ellos siempre eran agradecidos con ella, había un lazo de amistad muy fuerte.
Sus hijos al llegar a la mayoría de edad, se encuentran cursando la Universidad y el Señor Hugo nunca se presentaba a nada, luego de un tiempo todo le molestaba, no participaba en cumpleaños, reuniones familiares, no le gustaba compartir con su familia y siempre que le tocaba estar era con cara de molestia.
Poco a poco el amor de sus hijos hacia el señor Hugo fue disminuyendo, hasta que llegó un punto en el que vivían en mundos paralelos.
Los hijos solo pensaban en su madre y darle lo mejor a ella, ya que ella hizo lo mismo con ellos cuando estaban pequeños. Si ella se siente mal, ellos la llevaban al medico y buscaban sus medicinas. Mientras que con el Señor Hugo, si él se enfermaba, le ofrecían medicamentos y él no los recibía, no le gustaba que lo atendieran.
En aquella casa había armonía solamente cuando el Señor Hugo no estaba o se encontraba de viaje, una vez que él regresaba comenzaban las discusiones sin necesidad.
Los hijos por aguantar tantos desprecios y malas caras de su padre perdieron el interés en él, siempre estaban atentos solamente a su mamá.
Al pasar muchos años más, llega la muerte del Señor Hugo, en los pasillos habían muchas personas pero ninguna lloraba por su partida, todos asistieron como por compromiso o en apoyo a su familia.
El señor Hugo fue un hombre muy conocido pero nunca fue un hombre extrañado.
Valora tu familia, no te conviertas en una persona como el Señor Hugo, actúa hoy y no esperes al último de tus días para querer recuperar todo el tiempo perdido.