Sofía decide salir de casa e ir de paseo a cualquier lugar para recordar su infancia, para no perder la costumbre se coloca sus audífonos con música a todo volumen y comienza su paseo a pie. Llega a un parque al que iba de pequeña, decide comprarse una gaseosa y sentarse para disfrutar del momento.
En ese momento ve una chica que estaba sentada a unos cuantos pasos, la chica estaba leyendo un pequeño libro, pero se le notaba un poco aburrida. Así pasan unos 10 minutos, llega un chico con un hermoso perro y Sofia no pudo evitar querer acariciarlo, lo mismo pasó con la otra chica la cual lleva por nombre Gina.
Ambas muy felices y perdidas en la belleza de aquel perro se quedan compartiendo sonrisas y caricias para el afortunado perro, el dueño decide pedirles que lo cuiden un momento mientras él le busca algo de beber a su mascota.
Quedan a solas con el perro y comienzan las miradas, algunas sonrisas y se preguntan sus nombres, edades y localidad de vivienda. Hubo una conexión muy rápida y al llegar el dueño del perro para darle de beber, les da las gracias y se marcha.
Sofia y Gina quedan muy felices conversando de todo un poco, van pasando las horas y ellas deciden ir a comer algo, comienzan a preguntarse por los novios y ninguna tenía, ambas estaban solteras, Gina comienza a contarle como fue su última relación mientras que Sofia escuchaba atentamente.
Gina le pregunta por sus relaciones a Sofia pero ella le cuenta que nunca ha tenido una relación seria, solo compartir algunos besos e intercambio de números.
Luego de comer y cambiar de tema miles de veces, sin darse cuenta les llega la noche y ambas deben irse a sus casas, pero piensan que la conexión es demasiado fuerte y quieren seguir conociéndose, intercambian sus números telefónicos y quedan en verse al día siguiente.
Pasan algunos días y las chicas no dejan de verse, aprovechan cada momento para estar juntas, bien sea en un parque, playa o algún lugar donde se sientan cómodas.
A la semana de haberse conocido, las dos sienten que entre ellas hay algo más que amistad, sienten que hay complicidad, química y deseo.
Esa noche del octavo día, Gina le dice a Sofia que salga de casa, que la pasará buscando en su vehículo para ir de paseo, eran aproximadamente las 9 de la noche. Sofia sin pensarlo mucho, se viste super hermosa, cómoda y se perfuma.
Llega Gina a las afueras de la casa donde estaba Sofia y se saludan con un beso muy diferente en el cachete, fue un beso fuerte, lento y lleno de nervios.