Pidiendo ayuda al hermano mayor
Este es un punto que suele ser delicado, puesto que la llegada de un bebé a la familia siempre trae muchas actividades por hacer, bien sea con la atención que necesita ó en los quehaceres del hogar. Este nuevo panorama es complicado, ya que requerimos de ayuda extra, y es aquí donde muchas veces se la pedimos al hermano o la hermana mayor. Éste acude de inmediato a ver que sucede, con la mayor amabilidad que su inocencia le da, rápidamente nos ayuda y logramos salir airosos de la situación. Más adelante el episodio se repite con una u otra cosa, ya nuestro héroe o heroína se siente cansado o fastidiado de los favores que cada vez debe hacer.
Al ver esto, muchos de nosotros tendemos a molestarnos. Al tratar de explicarle que es deber de todos ayudarnos pues somos una familia, por más que expliquemos la situación nuestro pequeñín confundido no acepta lo que le digamos, cuestionando y terminando en un episodio desagradable de discusión.
Está situación es tan común como la salida del sol por la mañana, y en todas las familias sucede. Como lo que queremos es la armonía, la comprensión de todos los integrantes de la familia, es importante que tengamos en cuenta cómo vamos a manejar esta situación, saber qué podemos hacer y decir para que el hecho colaborativo sea algo agradable y beneficie a todos.
A la hora de pedir ayuda al hermano mayor…
1) Se amable. Cuando estés solicitando ayuda utiliza palabras suaves, di por favor siempre. Esto es importante para nuestros hijos, pues es una señal de que entiendes y respetas su espacio, su tiempo pero que requieres de su colaboración.
2) Usa el humor. Puedes hacer una broma acerca de lo despistada que eres, o que estabas distraída, puedes decir: estaba pensando en un rico helado de chocolate y olvidé traer el talco, ¿puedes traerlo por mí, por favor? Seguro lo tomará como algo trivial, hasta una sonrisa te va a regalar.
3) Elogia. Siempre que te haga un favor dile lo importante que es para ti contar con su ayuda, haciendo énfasis en virtudes y cualidades, como por ejemplo la velocidad con la que trajo lo que le pediste, o lo organizado que es. También cuando estén con otras personas es bueno que comentes delante de él lo orgullosa que estás de poder contar con su ayuda, de lo súper colaborador que es; recuerda que estas afirmaciones poco a poco se van adentrando en su mente para luego formar parte de su personalidad.
4) Ten paciencia. Cuando le pidas un favor debes esperar con la mayor calma posible a que lo realice. Si es algo muy urgente puedes sugerir amablemente que deben apurarse, siempre con un diálogo afectivo, y de forma lineal como un equipo que trabaja en una actividad que beneficia a toda la familia.
5) No abuses. Si es algo que tú puedes hacer: hazlo. Es recomendable minimizar el número de peticiones a nuestros hijos por dos razones fundamentales: en primer lugar porque puede que en algún momento realmente necesites ayuda y ya tu hijo esta cansado de hacerlo y si es una situación importante puede que el estrés sea el detonante para una discusión fuerte y terminan en un episodio terrible; y en segundo lugar para que no perciba al bebé como un intruso que vino a molestar su vida tranquila.
6) Da las gracias. Cada que haga algo para ayudarte, bien sea porque se lo has pedido o por iniciativa propia agradécele, aunque se haya equivocado, siempre agradece para que se sienta valorado.
7) Dile que lo amas. Siempre al finalizar su labor dile lo mucho que lo amas y lo importante que es para ti. También es importante que le digas que su hermanito lo ama y que sin su ayuda todo sería más difícil. Es fundamental que el amor sea la premisa con la que abras y cierres, es el nutriente de toda relación y lo que permite cultivar los valores en la familia.
Fuente de textos e imágenes de mi autoría.