Éstos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres. Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas. Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste. Deuteronomio 6:1-10 RVR1960
¡¡¡Cómo se ha relativisado todo!!! Ya una orden es discutida en vez de ser cumplida (por supuesto, las ordenes que no vayan contra los principios de vida), debemos darle importancia al hecho de los mandamientos de Dios: son órdenes explícitas que debemos cumplir si queremos que nos vaya bien, pero en un mundo tan cambiante y relativo cualquier cosa se puede esperar. Guardemos los mandamientos de Dios en nuestra mente y sí, AMEMOS A DIOS CON TODAS NUESTRAS FUERZAS Y VEREMOS COMO TODO EMPIEZA A TORNARSE DIFERENTE.
DIOS LES BENDIGA!!!