Soy el infierno congelado
después de una guerra fría.
Odio ser tan malhumorado,
pero mi vida suele estar vacía.
Vivo por mí y para mí.
Soy el resultado de lo ilógico.
Sólo quiero huir de aquí
y ser alguien icónico.
La soledad es mi amiga,
¿y cómo no si soy escritor?
A veces me creo un suicida
cuando huelo de cerca el amor.
Vivo por mí y para mí,
aunque ya lo he dicho.
Crecí solo y sobreviví.
Para nadie seré un capricho.
No lloro desde hace meses.
Quizá sólo estoy en sequía.
Quiero nadar como los peces,
pero jamás abandonar la anarquía.
Quiero volar como un cuervo
y congelarme en un desierto.
No quiero huir como un ciervo,
pero quiero dormir despierto.
Respiro contaminación ambiental
y vivo odiando al racista.
Lo que me escribo es fundamental
para no tacharme de mi lista.
Me caigo y me levanto.
Soy un enorme suceso.
Para ti soy un encanto.
Para mí soy un extraño sujeto.
Me ahogaré con mis dudas.
Soy mi mejor apoyo.
No abrazo a los Judas.
No soy un río: soy un arroyo.
Medinowski ©