Nacemos para morir.
Comemos para disfrutar.
Trotamos para enflacar.
Bailamos para gozar.
Aprendemos para mejorar.
Sonreímos para brillar como una estrella fugaz.
Escuchamos para contar y lloramos porque no podemos más.
Sabemos que todo lo que tiene un comienzo también tiene un final, el hecho de que iniciemos algo no significa que debemos pensar en ¿Cuándo acabara? ¿por qué pasara? Solo debemos pensar que en ese momento nos hace feliz y no dejar a medias algo que nos causa felicidad, luchar por ello y disfrutarlo.
Debemos sonreírle a la vida cada día, levantarte con un nuevo propósito con muchos más ánimos que el día de ayer, proponerte a cumplir tus sueños y metas, superarte cada día más.
Si caemos siete veces nos levantamos ocho, debemos proponernos a cumplir todo aquello que no logramos el día de ayer si el plan no funciona busquemos otra manera para cumplirlo pero no abandonemos ni dejemos nada a medias no nos demos por vencidos.