«Copo de nieve»
No te esperaba,
pero aquí estás
abriéndote paso por un camino de lava.
La calma que transmites
es como apreciar el mar,
como adorar el amanecer,
como dormir escuchando mi canción favorita.
Tu piel es tan frágil como el hielo,
tan delicada que habla por sí sola,
tan tímida que se rompe en pedazos,
pero, al mismo tiempo,
tan peligrosa que me quema.
Mi mundo te conoció
aquél cinco de julio
y desde entonces
los huracanes se han ido de viaje,
los volcanes han decidido dormir,
las terremotos están tomando café,
las tormentas eléctricas respiran paz
y los tsunamis invitan a surfear.
Recuerdo tu cuerpo quejándose por el frío
y cómo buscabas
desesperadamente
encontrar calor en el mío.
Tu alma temblaba
en silencio
intentando no ser descubierta,
deseando mis besos
y abrazos,
descansando de los males
que este planeta ofrece.
Tu mente comenzaba a entenderlo todo.