No te muevas,
en serio,
quédate acostada
y siente mis nervios.
¿Sientes algo? ¿No?
Descuida,
aún es muy pronto para eso.
Pero sé cómo hacerte reír,
eso vale de algo, ¿no?
Hace frío
y no estás abrazándome.
Escucha esa canción
y recuerda un poco,
sólo un poco.
Soy un sube y baja.
Te quiero...
Espera, dame un último beso.
Te arranco los labios o la ropa,
no importa
la manera en que lo mires.
—Es tarde, deberíamos dormir.
—¿Dormir? Pero si estás hermosa.
Calla y deja que te observe.
¿Qué has hecho para tenerme así?
Prefiero no tener respuestas.
No te conozco lo suficiente
y así todo va bien.
—Suena la alarma—
Ya casi es de día,
y siento que ha pasado
demasiado rápido.
Estuviste bien, ¿o estuvimos?
Calla de nuevo.
Huele a café recién hecho.
Será un buen día,
lo presiento.
Estás hermosa,
despeinada,
pero muy atractiva.
Deja que siga cual loco,
así la vida
tiene mejor sabor.