Ni con parlantes ni aparatajes, en vano es el gasto de esfuerzo por más que grites.
Cuando crees que has calado ocurre lo contrario, no sabes cómo pero has sido juzgado.
Tanto planear, tanto mostrar, para que lo que intentas enseñar termine al revés.
Y aquel cual brisa casual pasó, sin gracia y con prisa ni huella dejó.
A todo esto solo te digo que no hay soledad más grande que la de ser incomprendido.
Gracias por leer estas palabras, pensar y sentir de mi autoría.