Hola a todos mis amigos Steemians, es un placer para mi pasar nuevamente por aquí para mostrarles un poco más de mis viajes y recorridos por el mundo, soy fanática de conocer lugares y llenarme de la buena vibra que me pueda traer.
Siguiendo una serie de recorridos que he presentado de la Ciudad de los Caballeros; Mérida, hoy les traigo un lugar bien interesante y colorido, una referencia turística que representa a esta hermosa ciudad El Mercado Principal
En un edificio de varios niveles, situado en la avenida Las Américas, se encuentra este famoso mercado, bastante diferente a lo que acostumbramos en este país, un lugar donde lo que más resalta es la organización, un área para especias de todo tipo, una zona repleta de productos agrícolas de la región, artesanía, flores, dulces y pare de contar, realmente una visita obligada lleno de la idiosincrasia merideña.
Consta de tres pisos llenos de gente, costumbres, comida, tiendas y mucha actividad, esta edificación tiene más de 30 años siendo visitada por turistas y propios de la región, es bastante limpio y con una variedad muy extensa.
Empezamos a recorrer el lugar encontrando pasillos identificados con letras, siendo esto una gran idea, ya que hay tantas tiendas que te pierdes.
Anteriormente este mercado se encontraba en el centro de la cuidad, justo en los alrededores de la plaza Bolívar, en unas instalaciones incomodas, comparando con esta infraestructura nueva y amplia, actualmente cuenta con 440 locales comerciales y con un grupo de emprendedores que día a día dan su mejor sonrisa ofreciendo su trabajo a los visitantes.
Podemos ver pasillos amplios con la comodidad requerida por el visitante, que tendrá la oportunidad de apreciar y adquirir una gran variedad de artículos como en ningún otro lugar. Productos frescos y tentadores llenan los estantes de los locales; vegetales, frutas, verduras, carnes, dulces, miel, vinos, panes, arepas andinas son algunas de las cosas que deleitaran su vista y paladar.
Siguiendo recomendaciones familiares y de amistades de la zona, la primera parada fue el puesto de venta del famoso Levantón Andino, que también es llamado Bomba, una bebida a base de cebada que contiene fresas, leche, brandy, ojos de buey, azúcar, canela y muchas cosas más que le dan un sabor particular y al que le atribuyen efectos afrodisiacos, el cual levanta curiosidad a más de uno, yo también me atreví a probar.
Este mercado ha sido catalogado como un lugar ameno para los turistas quienes siempre quieren regresar (como en mi caso), cada vez que visito Mérida en mi programación hay un día exclusivo para esta visita, hay tanto por ver que el día se pasa volando en sus instalaciones… sin pensarlo llevas artesanías, gorros, bufandas, recuerdos, muñecas de trapo, pinturas, tallados de madera, en fin, querrás cargar con muchas cosas para tu regreso.
La publicidad de este mercado sin duda la hace todo aquel turista que lo visita y queda enamorado, en mayor parte, de la variedad que puedes encontrar en el lugar y esta es la impresión que transmites a familiares y amigos, que seguramente visitarán el lugar, estas instalaciones forman parte de la historia merideña desde la inauguración en agosto de 1987.
Es divertido pasear por todos los locales, encontrando en ellos las acostumbradas artesanías de arcilla, envases de cerámica, bellos y coloridos suvenir, hasta ideas innovadoras en acetato, una idea genial para decorar e impregnar ambientes con un toque clásico y moderno.
La organización es el primer plato de estas instalaciones, en el primer piso encontraras frutas secas y frescas, dulces, artesanías, locales de venta de pasteles, chicha, vitamina, entre otros, siguiendo al segundo piso encuentras charcuterías, carnicerías, restaurantes, abrigos, sombreros, juegos de madera, licores y mucho más, terminando en el tercer piso con una bella exposición de arte, un comedor donde puedes degustar platos típicos y criollos y algunas tiendas que te cautivaran.
Hablando de comida aproveche de degustar, en uno de los tantos restaurantes que se consiguen en el mercado, la famosa pisca andina, una buena trucha acompañada de un batido de fresa, que me permitieron recargar las energías consumidas en el paseo, todo estaba delicioso y con precios asequibles.
Preguntando a los dueños de los locales me comentaron que el mercado tenía planes a futuro para crecer, la idea de un cuarto piso ya estaba en conversaciones, el objetivo es construir una buena sala de convenciones y más restaurantes, aprovechando la bella vista que tienen al Pico Bolívar, siendo asistidos por un equipo de arquitectos graduados en la universidad local (ULA), quienes tendrán a cargo el diseño de dicho proyecto.
Al terminar mi paseo tome algunas fotos en lugares divertidos destinados para ello, siempre es bueno tener un recuerdo de cada lugar visitado, aunque los mejores los lleves siempre en tu corazón.
Gracias por tomar un tiempo para leerme, un gran abrazo y los espero en una próxima oportunidad.
Las fotos son de mi autoría, captadas con mi cámara Panasonic DMC-S1, tomadas en enero 2018.