En caso de duda, pregunte, no suponga.
Esta sentencia es una guía ineludible para discernir la realidad de las cosas en lugar de caer en los errores de interpretación, claro que siempre que se pregunta se obtiene la interpretación de las otras personas, pero cuando menos se tiene la posibilidad de obtener una explicación de lo que sucede sin fundamentar todo lo que se planifique o haga en solo la limitada percepción personal.
Esta imagen circuló en redes en varios canales, por desgracia no conozco a la fuente original de la misma, pero eso no quita peso a su valor como consejo, tanto en los ámbitos de investigación académica como para la vida cotidiana de todas las personas.