Y es que mirándote, perdiéndome, olvidándome.
Ya lo olvido también que soy yo el que no baila
No quiero perderme, aunque me tropiece y caiga
Ni estoy seguro cuando sonríes mirándome.
Sé que ya te vas a cansar de mí quejándome.
Lastimosamente, en nuestra vida no hay undo
Conoces que cuando todo me va mal, me hundo
Sabrás también, no hacen falta engaños con clase.
Hay tantas cosas que sobran en nuestras frases
Pero ya quiero escuchar tu visión del mundo