y sonrisa divina, quién diaria qué yo de ti
me enamoraría y sin buscar nada esa madrugada
la vida mía al revés la voltearías.
con cabellera larga, andaba a la deriva
hasta que llegaste a mi vida
en una noche donde los fantasmas rondaban
y pusiste esa luz que mi alma recuperaba.
dónde andabas? Tardastes 40 años
y siempre yo te buscaba gracias a la coincidencia
hoy el futuro de ti se engalana.
cambiastes los matrices de mi vida
con un arcoiris qué dibuja solita mi sonrisa.
Gracias por existir niña amada mía.
Otros poemas que te pueden interesar: