Hace un par de días se recordaba en todo el mundo a Serguéi Eisenstein y su película El Acorazado Potemkin (U.R.S.S. 1925), en parte gracias a este “Doodle” que el omnipresente buscador le dedicó:
Sin embargo, cuándo se habla de los aportes teóricos y artísticos del cine soviético a la cinematografía mundial, muchas veces se olvida a quién quizá sea el más radical y creativo de sus representantes: Dziga Vertov (1896 - 1954):
Vertov desarrolló un conjunto de teorías vanguardistas para la creación de filmes experimentales y artísticos pero también conectados profundamente con la realidad social de su época. A partir de su propuesta del Cine-Ojo buscó constituir al cine en un lenguaje propio, autónomo y universal, que pudiera ser entendido por espectadores de todo el mundo sin la necesidad del lenguaje hablado o escrito, ni la limitación del idioma. Su obra más representativa y donde pone en práctica estas premisas es “El Hombre con La Cámara" (U.R.S.S. 1929), considerada en la lista de las mejores películas de la historia del cine, ubicada entre las primeras diez.
En los créditos iniciales de este filme, Vertov explica su particular proyecto:
"La película El hombre con la cámara representa
UNA EXPERIMENTACIÓN INÉDITA EN LA COMUNICACIÓN CINEMÁTICA
Del fenómeno visual
SIN EL USO DE INTERTÍTTULOS
(Una película sin intertítulos)
SIN LA AYUDA DE UN GUIÓN
(Una película sin guión)
SIN LA AYUDA DEL TEATRO
(Una película sin actores, sin escenarios, etc.)
Este nuevo trabajo de experimentación de Cine-Ojo está dirigido a la creación de un auténtico lenguaje internacional absoluto del cine sobre la base de su completa separación del lenguaje del teatro y la literatura."
Esta película es una especie de documental experimental que registra lo que ocurre en un día desde el amanecer hasta el ocaso en la ciudad de San Petersburgo, capital de la Unión Soviética en esa época. A su vez, a medida que avanza el filme también se nos va mostrando el proceso mismo de filmación, edición y proyección del mismo documental, siendo de esta manera, una obra que se estudia a sí misma, que habla del hecho mismo de filmar una realidad para luego manipularla en el proceso de montaje y postproducción.
la ciudad y colocándose en los lugares más insólitos para lograr planos alucinantes
Ésta es una obra que se considera precursora tanto del Cine Documental, como del Cine de Autor e incluso del Videoarte y el Videoclip (Numerosos y creativos soundtracks se han creado para acompañar esta joya del Cine Mudo). He sido testigo de como El Hombre con la Cámara ha sido analizada, debatida y homenajeada por igual tanto por artistas visuales, documentalistas, videastas y cinéfilos de todo el mundo.
La película tiene un ritmo de edición vertiginoso donde distintas realidades se superponen y tensionan dialécticamente (por ejemplo hay una escena en que alternativamente vemos a una mujer maquillar su rostro y luego a una mujer trabajadora en las minas de carbón de la época, con su rostro tiznado por el humo)
En este filme se pueden observar diversidad de artificios de montaje y edición que hoy en día son de uso cotidiano pero que no dejan de sorprender por la fuerza y belleza que logran acentuar en la obra. Vemos en El Hombre con la Cámara la que quizá sea una de las primeras animaciones en Stop Motion de la historia, la cámara del operador Mikhail Kauffman tomando vida propia.
Así también encontramos hermosas escenas en cámara lenta para luego acelerarse o congelarse, exposiciones múltiples que logran mostrar diversos planos al mismo tiempo en un encuadre, montajes casi surrealistas, entre otras.
Personalmente, como postproductor de oficio, esta película es mi favorita de todos los tiempos. La primera vez que supe de su existencia fue en mis primeros años de estudiante de arte, hacia el año 2004. Buscando información sobre el Videoarte, me encontré con un maratón que se hizo en España por esos días, donde se proyectaron por 72 horas continuas obras audiovisuales experimentales, iniciando y cerrando con ésta película. Inmediatamente me acerqué a las oficinas de la Cinemateca Nacional (No existía aún Youtube), en el viejo edificio de la CTV en Bellas Artes (Caracas), y por una suma de dinero casi simbólica me proyectaron este filme en un pequeño cubículo especialmente acondicionado para investigadores de cine. Al salir de allí, me quedó la sensación de haber visto el punto de orígen de todo el cine artístico y documental hasta nuestros días.
Por eso cada vez que puedo hago mención de este olvidado autor y su maravillosa pieza: El Hombre Con La Cámara, con la esperanza de que aquellos que nunca la hayan visto se dejen sorprender y seducir por esta película de hace casi cien años, y que a pesar de ello no pierde para nada su vigencia.
¡Disfrútenla!:
(Todos los gifs e imágenes que ilustran este post fueron extraídos y creados a partir de la película, salvo que se indique una fuente específica)