150 g de lentejas, 1 pimiento verde italiano, 1 cebolla pequeña, 1 diente de ajo, 2 cucharadas de cacahuetes crudos, pimentón picante, 1 guindilla, comino, jengibre en polvo, pimienta negra molida, 2 cucharadas de zumo de limón, 2 vasos de agua y sal. Deja las lentejas en remojo durante una noche. Escúrrelas y ponlas en una cazuela junto con el pimiento y la cebolla picados finos, la guindilla, una pizca de jenjibre, otra de pimentón picante, el zumo de medio limón, los cacahuetes picados y el ajo majado en el mortero con unos granos de sal y una pizca de comino. Vierte el agua y llévalo a ebullición. Cuécelo a fuego lento unos 30-40 minutos hasta que el líquido se haya absorbido removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera. Retira del fuego, aparta la guindilla, salpimenta al gusto y pasa por la batidora. Sirve bien caliente, con unos picatostes de pan frotados con ajo.