Saludos Stemians:
!Hola! hoy les traigo una breve reflexión que habla sobre la autenticidad, ¿Saben lo que es ser auténtico? Es ser uno mismo en cada situación, es amarse a uno mismo, tal y como es sin intentar cambiar nada de su personalidad , es no tener aquellas máscaras que no nos dejan ser uno mismo , generalmente alguien que no es auténtico deja que los demás influyan en la toma de sus decisiones. Quien no es auténtico necesita de la aceptación de la sociedad ya que por la falta de personalidad imita a la mayoría deja de ser quien es y esconde aquello que cree que no le gustara a los demás, a groso modo esto es ser auténtico.*
Creo que una de las dimensiones más escondidas del ser humano es la autenticidad.
Desde nuestra más tierna infancia hemos sido educados en la apariencia, la complacencia y la aprobación de los demás.
Nuestra personalidad se ha ido moldeando principalmente en función de las demandas externas y de los ajustes a las normas y estándares.
Nuestras necesidades personales, proyectos, anhelos y gustos ha quedado siempre relegados a un segundo plano.
Si no tomamos conciencia de esto, vamos por la vida exhibiéndose con ese escaparate diseñado en función de lo que los demás requieren de mi y no de lo que realmente Soy.
Por ello, descubrir nuestra autenticidad nos permite darnos cuenta del falseamiento de nuestro ser genuino, del engaño que supone esa fachada que no transparenta nuestra realidad interior.
Ser auténtico o verdadero significa mostrarnos tal y como somos, aunque a más de uno no le guste; significa aceptar lo bueno y lo malo que tenemos, sin entrar en una guerra interna entre bien y mal; abrazar las emociones que navegan por nuestro interior, sean del talante que sean; hacer las paces con nuestro niño interior, que ha sufrido por el miedo, la ira y el abandono.
Es importante establecer unas relaciones de madurez con los demás, sin entrar en juegos compensatorios de nuestros déficits; decir lo que pensamos sin acritud pero con firmeza; asumir nuestros estados de ánimo con serenidad, sabiendo que todo pasa; saber distanciarse de pensamientos que ronda nuestra cabeza; dedicar tiempos al silencio, la reflexión y la meditación, como espacios de salud mental y espiritual, no imitemos a nadie, que cada día de nuestra vida estemos más orgullosos de ser quien somos, andar por la vida imitando solo trae desgaste físico y emocional, todos somos extraordinarios y tenemos nuestras propias potencialidades a explotarlas y a vivir como somos.