Quién podría creer que llegaría el día que encontraría placer fuera de mi casa, en otra cama, en otros brazos, en otro mujer, que me hizo sentir lujuria que aturde mi ética, me hace romper las reglas y despierta mis más oscuros deseos, te quiero someter a mis brazos, a los deseos de la carne y al máximo placer corporal.
Es complicado aguantar las ganas de tenerte sometida a mis deseos, quiero practicar contigo toda una travesía, poder llevarte más allá del infinito y poder acariciar el máximo placer que puedo obtener junto a ti.
Deseo tenerte a cualquier hora, en cualquier lugar donde sea que pueda saciar mis más profundos deseos. Eres la tentación perversa que me enciende, eres mi delirio, mi fantasía, mi deseo, eres mi lujuria, mi pasión prohibida, mi dulce tentación, eres la mujer que desata mis ideas y provocas la máxima excitación en mi, porque a ratos somos delicados y a otros unos pervertidos, me sobran las ganas pero me faltas tú que estas tan cerca y a la vez tan lejos y te pienso con tanto deseo, que sí con el pensamiento pudiera traerte hasta mi, estarías aquí conmigo enredada en placer y no allá tan lejos de mi.
Esto no es amor, pero tampoco simple atracción, es algo intermedio, se que esto no está bien, pero contigo la pasó bien y me siento bien, aunque tú me confundes, siento que somos más que simples amantes, creo que somos más que amigos, siento que tenemos todo y nada, eres eso que no es mío pero que no quiero que sea de nadie más, somos ajenos pero nos pertenecemos, tú me confundes, pero aún así mi ser es deseoso de está excitante locura, donde tú cama, tus sábanas y tú habitación son los únicos testigos de lo que tanto callamos, que para nosotros no es otra cosa que devorarnos despiadadamente sin limites en la intimidad, es un divino secreto, placer para pocos, que nosotros disfrutamos.