Mois-art-146
Capitulo 2
parte 5
Cuando no das un rumbo fijo para realizar algo el ser humano no sabe a donde ir, solo algunos pocos deciden experimentar a pesar de ir a ciegas.
seres intelectuales son los que consumen el oxigeno de la sala y poniendo a funcionar las neuronas ponen manos a la obra, colocándose en grupos y usando las dos pizarras se dedica a crear bocetos y hablar sobre ideas entre todos, Darioh y el joven Dantes formaron un grupo con un tercer integrante Marco es su nombre, un chico de complexión medio gruesa cabello corto muy bien peinado con gel, tan atento de las mujeres que pasaban al frente de la oficina que descuidaba un poco el trabajo en equipo, esto lo noto Dantes y Darioh, no le prestaron atención, no lo vieron grave ni molesto asi que siguieron el trabajo.
Los del grupo contrario en el otro extremo de la sala tenían ya algo preparado, muy esplendido brillante a los ojos de cualquiera, digno de una pasarela y de luchar por ser la mejor prenda de todas en cualquier desfile, impactados quedaron este grupo mediocre conformado por Dante, Darioh y el huele faldas de Marco.
Primer fallo, piensa Dante mientras inclina la cabeza y ve al suelo unos segundos hasta que tocan el marco de la puerta, no Marco el huele faldas, si no eso que es de madera y mantiene pegada la puerta a la pared, es una damita muy bajita de cabello amarillo y voz delgada con un look muy colorido y botas de lluvia aunque no este lloviendo, es raro pero ella es así, se llama Irma, todos voltean, ella tiene una carpeta en la mano, eran los documentos de cada uno de estos nuevos muchachos, rapidamente entra la colorida pigmea y le entrega estos documentos al señor Armandiel