Leí por ahí en las redes algo muy cierto: Una vez que tienes gatos ya no tienes miedo a los fantasmas. Oyes un ruido a las tres de la mañana, es el gato, se mueve la cortina, es el gato, se caen ollas en la cocina, es el gato... Se escucha que arañan las ventanas, o se trepan por las paredes, es el gato.
Y sí, puedo confirmar eso a modo de experiencia propia. Tener gatos, cura de espantos. Sin embargo... ¿qué es eso que se siente en la nuca cuando miran fijamente a la nada detrás de ti?