Últimamente poco he escrito, no es fácil, en Venezuela casi nada lo es; aquí básicamente todo representa un reto.
Sin internet un puñados de días, sin luz algunos otros. Cuando pienso en vivir en otro país siempre me sorprende la idea de saber ¿Qué se sentirá vivir en un país normal?. Y es que quisiera, como no, saber qué se siente vivir en un país donde comprar comida no representa un viacrucis, donde los servicios funciones, donde la presencia de un policía inspire seguridad y respeto, y no esa sensación tan asquerosa que se percibe en el ambiente cuando un uniformado irrumpe en escena.
Me gustaría saber qué se siente vivir en un país donde la vida es respetada, donde no tienes que recorrer miles de farmacia para conseguir un medicamento. Me gustaría saber qué se siente vivir en un país donde las cosas funcionan medianamente normal, donde el sistema judicial funciona, donde la viveza criolla no está al rojo vivo todo el tiempo, donde existe una separación de poderes.
Venezuela no es un país rico, ni es el mejor país del mundo. Venezuela no es una mansión, es el mejor terreno para construir, pero actualmente está lleno de basura. Durante muchos años escuché personas de otros países diciendo que los servicios en Venezuela eran absurdamente baratos —lo cual es cierto— pero ¿Cuánto vale la validad de vida?