Temprano en la mañana asistí a un evento donde prometían cursos técnicos gratuitos a estudiantes. La cosa fue así, en los colegios estuvieron entregando cupones donde prometían dos cursos gratis a cada estudiante, solo debían ir hoy a una institución para finiquitar la inscripción y otros detalles.
Resulta que la explicación fue bastante vaga, sin especificar a detalle los módulos de cada curso y supuestamente todo gratis a excepción del material de apoyo que tenía un valor tan elevado que, obviamente, cubría el costo total del curso. Es decir, rodaron la palabra "gratis" al curso, como en otras ocasiones que dicen que el curso es pago pero te dejan el material de apoyo gratis y otras cositas.
Me dirigí a la sala de matrícula con los jóvenes que pretendían hacer el curso para que me dieran más detalles de lo que contenía el modulo, por ejmplo:
Informatica profesional; contenía Power Point, Word, Excel, Windows, todo muy básico. Por lo cual la palabra profesional le queda muy grande, en ese sentido debería ser opeador de Windows.
Pregunté por otros módulos y tampoco me convencieron, mucho menos el precio tan elevado.
En fin, luego de esa diligencia ayudando a unos buenos amigos, me quedé pensando en el marketing agresivo implementado, crearon una supuesta urgencia y escasez al decir que solo tenían 20 cupos con descuentos a los primeros que lograran matricularse, fueron a los colegios prometiendo a los estudiantes que tendrían cursos gratuitos, dijeron que ellos estan enlazados a empresas para que al salir del curso entrar a trabajar directamente, todo falso pero dicho de una manera que parece real y no muy obvia. Al final, así como nosotros, muchas personas gastaron su tiempo y dinero en Uber para ir a ese lugar.
¿Qué aprendimos hoy? El marketing agresivo funciona la mayoría de las veces.
Imagen creada con ayuda de Copilot IA