Estoy montándome un PC y ha llegado el momento de elegir ratón. Para mí, el ratón es algo muy importante; al fin y al cabo es con lo que transmito mis movimientos al PC y quiero que esos movimientos se transmitan al PC exactamente igual. Compré un Logitech M705, lo estuve probando un día pero no me convenció, así que lo devolví.
El ratón en sí es chulo: muy ergonómico, con botones programables, rueda con giro libre o a clicks; pero tenía poca precisión para mi gusto. Así que me puse a investigar y llegué a los ratones para gaming.
A mí siempre me ha gustado jugar y, aunque este PC lo he montado con otros objetivos, si un ratón gaming me va a dar mayor precisión, ¿por qué no utilizarlo?
Los ratones gaming en general, llevan sensores ópticos (de los que iluminan la alfombrilla por debajo). Esto puede parecer extraño porque la tecnología laser es más moderna y puede pensarse que es mejor, pero no es del todo así: cada tecnología tiene sus ventajas e inconvenientes. Los laser funcionan mejor en casi cualquier tipo de superficies, incluído el cristal en ciertas circunstancias (con un grosor mínimo del cristal). Sin embargo, tienen más problemas a la hora de detectar ciertos movimientos.
Los sensores ópticos de hoy en día (los antiguos eran bastante malos), son peores a la hora de trabajar en cualquier superficie, pero si se utiliza con una buena alfombrilla, es infinitamente superior al sensor laser en cuestiones de precisión, no se les escapa nada de información de la superficie de la alfombrilla.
Los sensores laser, por limitaciones de esta tecnología, tienen pequeños errores:
- Aceleración: son errores de medición. El ratón sensor modifica la distancia que recorremos con el ratón en función de la velocidad. No me refiero a la aceleración del sistema operativo, sino errores introducidos por el propio sensor. Para mí era importante un ratón totalmente lineal.
- Predicción: cuando un sensor no es demasiado bueno, pero se necesita que el movimiento sea muy fluído, los fabricantes incluyen un algoritmo de predicción. Es bueno para algunas cosas (para dibujantes por ejemplo), pero no para otras.
- Jittering: es lo que ocurre cuando hay un error de medición y la flecha da un pequeño salto.
Por todas estas cosas, he decidido comprar un ratón el sensor óptico PMW3366 (uno de los mejores sensores ópticos del mercado). Con esto para nada quiero decir que los sensores láser sean malos, cada sensor tiene su utilidad; pero para mí, que me gusta tener la máxima precisión en la mano (ya sea para trabajar o para jugar), he concluido que prefiero un buen sensor óptico antes que un láser.
Por último, ¿ratón con cable o inalámbrico? Realmente esto es a gusto de cada uno. Los inalámbricos son muy cómodos por no tener el cable ahí molestando; pero los cableados, tienen la mínima latencia (tiempo que tarda en llegar la señal a su destino). Sin embargo, esta latencia solo es importante en los juegos; así que es una decisión muy personal elegir uno inalámbrico o con cable. Yo al final he elegido uno con cable porque la práctica totalidad de los ratones con este tipo de sensores, son cableados debido al público al que van dirigidos.
He de decir que lo que no me gusta de los ratones gaming es que la mayoría de ellos parecen una nave espacial con muchísimo botones. Por ejemplo, el G502 de Logitech, un excelente ratón pero con un diseño que no me gusta:
Por lo tanto, he optado por uno con un diseño más minimalista. Mi elegido ha sido el Logitech G403:
He elegido este ratón por su magnífico sensor (PMW3366), su diseño minimalista y su tamaño tirando a grande (mi mano es grande). Además, desde su software es posible regular la sensibilidad del sensor, programar los botones y un montón de parámetros más.
En el próximo post, hablaré sobre mi nuevo PC y de paso os comentaré mis impresiones sobre el ratón, ya que habré tenido tiempo de probarlo mejor.
Fuente de las fotos: logitech.com