TE QUEDA
Cuando sientas cansada que se te oprime el pecho
y sientas tibiamente lo frió del recuerdo, morderás
incansable, pedazos de mis versos, en un retorno
mudo, de retazos de tiempo.
De mis versos mal hechos te quedan los cimientos, que
son verdes abismos, de gritos y silencios.
Te quedan de mis versos fragmentos del recuerdo
que encierran tus sollozos, tus penas y tus besos.
Y te quedan también, aquellos brazos yertos, carceleros
que un día se trenzaron en el fuego.