El otro día iba en el metro de mi ciudad, logré oír a dos personas hablar, y como realmente estaba aburrido esperando llegar a mi estación me puse a prestar atención a lo que decían.
Su charla era sobre un tema que a veces puede resultar común: la igualdad.
Pero, ¿A qué tipo de igualdad se referían?
Uno analiza esta palabra y puede tener diferentes derivaciones en su significado. Puede existir la igualdad de resultado, igualdad ante la ley, igualdad de oportunidades, entre otras que no me vienen a la cabeza ahora mismo.
Algunas veces he escuchado el famoso "El sistema es injusto porque las riquezas del mundo no están distribuidas equitativamente". Frase que si se analiza al principio de manera superficial parece tener sentido o ser razonable, pero al enfocarse un poco mas en el significado de esta surgen muchas dudas acerca de la validez de la misma.
Las dos personas que hablaban en el metro tenían puntos de vista totalmente opuestos, uno abogaba por la "distribución equitativa" de la riqueza mientras que el otro se oponía totalmente a ella.
- Señor 1: Las riquezas están mal distribuidas, ¿Cómo es posible que tan poca gente tenga tanta riqueza mientras una gran mayoría sufren económicamente?
- Señor 2: Quizá tenga que ver con que algunas personas se esfuerzan mas que otras.
Tan solo ese pequeño pedazo de la conversación me sirve para explicar un punto clave, si las riquezas estuvieran distribuidas equitativamente y así lo fueran a estar de ahora en adelante, entonces ¿qué sentido tendría esforzarse en hacer las cosas? cualquier tipo de cosas, trabajo, emprendimientos, que se yo... Es que ni si quiera estudiar una carrera resultaría atractivo para mucha gente, con sus excepciones que estudian carreras universitarias por mera vocación y quizá no les importa tanto el retorno monetario que dicha carrera tenga.
Las personas estudian, trabajan, se esfuerzan, se desarrollan y prestan servicios de cualquier índole por el simple objetivo de crear desigualdad, para nadie es un secreto que el vivir de manera mediocre no resulta ser nada atractivo, y la única manera de salir de este camino es creando desigualdad, no existe otra.
De hecho, basta con revisar un poco la historia de la humanidad para darse cuenta de este hecho irrefutable. Pongamos en comparación dos épocas en cuanto al desarrollo que la raza humana tuvo, pongamos en comparación la época entre el siglo I hasta el siglo XVIII y la época entre el mismo siglo XVIII y el siglo XXI.
18 siglos pasaron en la primera época y tan solo 3 siglos pasaron en la segunda, pero en la que más se desarrollo la raza humana en multiples ámbitos fue en la época entre el siglo XVIII y nuestros días. La razón es simple, debido a los cambios políticos, sociales y económicos que produjeron las revoluciones de Francia, Estados Unidos y la revolución industrial le permitieron al hombre tener mayor libertad de acción, lo cual le dio el incentivo al hombre de crear desigualdad, de subir en los estamentos sociales por propios méritos, que antes era imposible debido a que los estamentos sociales estaban dominados por clases privilegiadas como la monarquía, el clero y la nobleza, personas que no estaban ahí por "meritocracia" sino mayormente por herencia.
El punto es que si el hombre no tiene el incentivo que crea la desigualdad, sería un ser bastante inútil, sería un animal mas en el mundo viviendo solo por sus instintos primitivos, pero afortunadamente la mente consciente que tiene un ser humano es el punto clave que diferencia a los humanos de los animales, y en esta mente consciente se encuentra el deseo de superación, de trabajo, de recompensa, la clave de todo desarrollo individual e incluso colectivo. La única igualdad por la que hay que optar es por la igualdad ante la ley.
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