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La chicha de Jora es una bebida de maíz malteado que se prepara desde tiempos antiguos en los países andinos, especialmente en Bolivia, Perú y Ecuador, donde era muy apreciada por la nobleza Inca. La chicha de Jora era la bebida para alegrar, para celebrar y ofrendar. Era consumida durante las festividades del Inti Raymi en honor al Dios-Sol. En otras ocasiones se derramaba sobre la Pachamama como agradecimiento por las cosechas recibidas.
Al decir maíz “malteado” significa que el mismo ha sido remojado, germinado y luego rápidamente secado y tostado. La harina de este maíz se hierve y posteriormente se fermenta en vasijas de barro durante varios días. Este es básicamente el proceso para elaborar una cerveza artesanal, por lo tanto, desde el punto de vista técnico, estaríamos hablando de una primitiva cerveza de maíz.
Una semilla germinada, fisiológicamente cambia con respecto a una que no ha germinado: los almidones se transforman en azúcares simples y todos sus nutrientes se hacen más asimilables. Esto hace que además de rica, sea una bebida altamente nutritiva. Por otra parte, la fermentación que ocurre en el proceso de elaboración de la chicha le aporta un alto contenido de probióticos, cuyos beneficios actualmente son ampliamente conocidos.
La chicha de Jora es sin duda una de las bebidas más ricas de la gastronomía andina y yo he tenido el gusto de probarla preparada por las sabias manos de mi tía-abuela. Es una costumbre que está viva y lo seguirá estando, mientras valoremos este delicioso y nutritivo producto.
Luego de la fermentación la chicha de Jora llega a tener un 3% de contenido alcohólico, por esta razón algunas personas recomiendan ser prudentes con su consumo… pero esas personas no saben lo que dicen. Yo les digo que sean prudentes con la coca cola y con las bebidas energizantes, y que beban más chicha, que la vida es corta y la chicha es buena.
¡Salud!
