Tu esencia y la mía
son como caballos silvestres
que juegan y relinchan libremente
en medio de la sabana.
Son aguas del mismo rio
caudaloso e indomable,
Una es parte fundamental de la otra,
sin principio necesario
pero con final establecido.
Tu esencia y la mía
son como el rio y el mar
que se buscan uno al otro
desde sus inicios
y al culminar se encuentran
para convertirse en uno.
Tu esencia y la mía
son aves peregrinas
que han decidido volar juntas
y en un nido en común
compartir el cansancio del viaje,
son habitantes de la misma casa
que han tenido que caminar errantes
con la fe y el consuelo
de estrechar sus manos al encontrarse.
Tu esencia y la mía
son como el sol y la luz
que una nace de la otra
para llenar la tierra de vida,
son como el café y la canela
que al unirse en un vaso
le dan el sabor perfecto a la mañana.
Tu esencia y la mía
se buscan impacientemente
vida tras vida
para completar la misión
que el universo puso un día
en nuestras manos,
que no es más que hallar la paz
a través del encuentro y la unión
de dos almas en un sentimiento
llamado amor.