Y vi una estrella...
Supe que eras tú. Quien venía para salvarme, que decidiste llegar y revivir mis sueños.
Arrebataste mi aliento, empañaste mis cristales, pues a través de ellos nunca te había visto de aquella manera.
Fuiste una estrella fugaz. Tan hermosa y efímera, y aun así logré contemplarte, sentir tu magia.
Fuiste luz, mas cuando quise volver a sentirte ya te habías ido. Volví a la oscuridad remota... pero tu recuerdo brillaba aún en mis ojos.
¿Cómo te invoco, para que vuelvas?
Pediré un deseo...
Quédate para siempre brillando en mi interior.