Sobre la moda y su evolución
Atelier Yves Saint Laurent
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El vestuario (indumentaria, atuendo o ropa) en su origen, fue la solución del ingenioso hombre primitivo para proteger su cuerpo de la intemperie y mantenerlo oculto de los ojos de la sociedad; en un sentido más amplio, el vestuario abarca también los llamados accesorios: calzados, bolsos, guantes, sombreros, lo necesario para protegernos/cubrirnos todo lo que necesitemos, y se presume que las primeras prendas de vestir fueron hechas con cueros, hojas y otros materiales en estado natural (imaginen la moda a piel de mamut, puro glamour ¿no?).
Al encontrar nuevos materiales y técnicas, el hombre fue mejorando estas prendas en imagen, función y confort, desarrollando durante cada periodo características diferentes que van sujetas al momento espacio-temporal y socio-cultural, factores de unión en la sociedad consumidora. Durante el s. XVI, la estética del vestuario fue regida por la clase Noble de cada región, su mayor particularidad era la exaltación de la diferencia en las clases sociales a través de la vestimenta: la clase alta gozaba de ropa mucho más elaborada, rica en colores, detalles y variedades de telas, mientras que el atuendo de las clases populares estaba limitado a linos crudos y algunas piezas de piel, destinado a su función primordial más que al placer visual o al gusto personal.
En los siguientes dos siglos, con los intercambios internacionales que trae la Revolución Industrial, se unifica la vestimenta en la nobleza, aunque la estética será siendo guiada por los países dominantes de la época; a raíz de la Revolución Industrial surge una revolución del vestido, poniendo a la mano de los fabricantes de ropa los sistemas de confección mecanizados de producción masiva y llevando los atuendos del momento a las clases sociales mas bajas por un costo accesible, disminuyendo así la brecha aparente entre un estrato social y otro.
Con la distribución en masa de prendas de ropa de calidad, con signo añadido de prestigio, se genera entre y para los aristócratas el fenómeno que conocemos hoy como Diseño de Modas: dado que en un principio la fabricación de indumentaria estaba en manos de costureras anónimas, los trajes eran a pedido dominados por el gusto de terceros, sin una verdadera intención del autor y escuetos en detalle y entalle, no podemos hablar de la existencia de un Diseño de Modas, hasta ese punto solo se hablaba de Diseño de Vestuario. Las referencias generales plantean que el término Diseño de Modas parte con el modisto ingles Charles Frederick Worth (1825-1895), creador del término Alta Costura (del fr. Haute Couture), de hecho la expresión modisto se creó especialmente para calificar el trabajo de Worth. Fue el primero en realizar bocetos del vestido para muestra al cliente, rompiendo con el paradigma de los vestidos de muestra, firmaba sus piezas como obras de arte y fue precursor de las colecciones de temporada como las conocemos ahora.
La tendencia de la Alta Costura, desarrollada a la mitad del s. XIX, se refiere a las prendas de ropa de creación artística, confeccionadas a la medida de cada cliente y de fabricación exclusiva, con especial atención en los detalles y el uso de telas de alta calidad, son elaboradas por artistas del diseño y la costura, consideradas piezas de arte y por lo tanto tienen un costo bastante elevado, un traje de Atelier es un signo importante de distinción para la nueva clase "Noble".
A principios del s. XX la idea de la moda y sus diseños se extienden universalmente como elemento distintivo, empiezan evolucionar ramificándose y la tendencia pasa de ser un patrón marcado por un país o clase social, a un concepto múltiple y cíclico generado por pequeñas masas: un grupo pequeño de consumidores, llámese subcultura, masa o colectivo, se siente atraído por una novedad que los distingue de los demás, le causa seguridad, afinidad cultural o placer visual. Otro grupo de consumidores se sienten atraídos por la nueva moda al verla plasmada en el primer grupo, y se unen a ella buscando imitar a los fundadores, luego la moda se vuelve popular y es acogida por el mercado masivo; por último, a medida que los consumidores empiezan sentirse atraídos por alguna nueva tendencia, la moda anterior se desvanece.
El distrito japones de Harajuku es popular por sus subculturas y su moda callejera, en esta en particular podemos ver lo referido a lo cíclico: una nueva tendencia que parece mezclar la moda hippie de los años 60 y 70 y la cultura rave de los 90.
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En estos momentos la manera de vestir no solo marca las diferentes clases sociales, también señala las creencias personales, religiosas, culturales de quien la lleva, es un mecanismo de expresión individual. La vestimenta está profundamente ligada con la sociedad y la cultura, las creencias y afinidades de ideales, los movimientos culturales en general vienen acompañados con su tendencia o moda en la vestimenta. Al cambiar la sociedad (industrialización, guerra, intercambios culturales, etc.) y formar o adoptar nuevos movimientos culturales, evoluciona la moda, y cada cambio estético establecido que esta da tiene su porqué y su lugar en la sociedad donde se desarrolla.
Datos históricos.-
Historia del Vestido (1847 y 1851). Albert Racinet.
Frederick Worth