Cuando tomamos decisiones que nos llevan a un cambio, inevitablemente debemos replantearnos la rutina de vida. Yo recién decidí renunciar a mi trabajo de oficina y estoy ajustando la nueva dinámica, con un trabajo desde casa en un horario inusual.
De manera que me tomaré estos días de ajustes y los registraré a manera de bitácora, por aquí, para compartir mis experiencias con ustedes.
Yo hasta la semana pasada trabajé en un call center, donde mi jornada era de 10 horas diarias, una rutina súper dinámica con muchas actividades y mucho de qué estar pendiente. Ahora, heme aquí, sentada, esperando para entrar en acción. En todo caso lo asumo como un aprendizaje para ejercitar la paciencia y la mesura.