“Se busca persona proactiva, responsable, organizada, creativa, para diseñar, implantar y manejar un sistema eficaz que engrane las ofertas de empleo de la empresa con la demanda laboral por parte de profesionales. Contactar al Departamento de RRHH” – Cualquier Aviso –
Entre esas opciones, hay quienes sugieren que volverse Freelancer es la meta, ya que puede proporcionar mayor libertad tanto física como financiera, y por lo tanto, ser más felices. Podría estar de acuerdo en lo primero, pero ¿más felices? Difiero un poco con esta definición, porque ¿cómo puede radicar la felicidad en si eres freelancer o eres empleado de una empresa? Yo trabajo en una empresa y soy freelancer en diseño gráfico, y aunque ambas actividades son completamente diferentes entre sí, podría decir que he sido feliz en ambos lados, disfruto lo que hago, tanto para mi jefe como para mis clientes. Y he conocido muchas personas que son felices con su trabajo, cumpliendo un horario fijo, con un sueldo fijo, con una rutina establecida y he conocido freelancers que fruncen el ceño porque se sienten forzados a hacer un proyecto para un cliente que no soportan, y eso no es para estar muy felices que digamos.
Ahora bien, si estudiamos las ventajas o beneficios que supone un trabajo freelance, sin desmerecer esta opción, porque la ejerzo, y hablando desde mi propia perspectiva, puedo decir que la flexibilidad de horario es un punto que resaltan mucho pero no es tan positivo como se vende, porque si bien no tienes que marcar tu carné a las 07:00 a.m., no es raro que tengas que trabajar hasta altas horas de la noche para terminar un proyecto para un cliente y entregarlo a tiempo. Lo que si te brinda es independencia, que no es lo mismo, tú decides donde te metes, y eres dueño de tu tiempo, siempre que lo sepas administrar. Y el poder escoger tus proyectos si me parece un punto a favor, ya que cuando trabajas en una empresa, los proyectos te los asignan, no puedes decir a tu jefe: “no quiero trabajar en esto, prefiero lo otro”, aunque siempre en cada caso, es una oportunidad de aprendizaje.
Ciertamente, cada opción tiene puntos a favor y puntos en contra, pero esto no se trata de satanizar cualquiera de los dos mundos, si no, de recordar que la felicidad no viene por el hecho de desempeñarse en determinado rol y depende de la actitud con que asumamos nuestros compromisos. En mi caso, tanto en la empresa como fuera de ella, trato en lo posible de generar ideas, descubrir nuevas oportunidades, adaptarme a los cambios y redefinir la ruta para lograr el objetivo, hacer las cosas con profesionalismo y dedicación, porque eso se transmite en los resultados que generas, y puede traducirse hasta en inspiración para tus compañeros o clientes. Así que, desde mi punto de vista, Freelancer o Empleado son dos realidades completamente distintas y pueden brindarte felicidad siempre que te guste lo que haces.
A ver, resumiendo un poco. Siendo Freelancer puedes administrar tu tiempo como mejor te parezca, tus ingresos económicos dependerán de los proyectos que te soliciten y que decidas realizar fortuitamente, me refiero a que no serán ingresos fijos, a menos que lleves rato en el negocio y ya estés generando algo parecido a una renta mensual. Siendo empleado, tendrás que amarrarte a un horario de trabajo, con normas que cumplir y uno que otro compañero de trabajo molesto, con la seguridad de que mensualmente estarás recibiendo determinada cantidad de dinero para cubrir tus gastos y algo más, y sin la preocupación de que si no vendes no cobras, excepto en Venezuela, donde la crisis económica y la ausencia de buenas ofertas laborales impulsa a muchas personas a probar suerte y ofrecer sus servicios como Freelancer, y por eso hago ambas cosas.
¿Cuál sería la elección de ustedes y por qué?