Despídete de aquel amigo,
que por causa de un disparo,
ahora se ha perdido.
Olvida lo que has vivido,
detalles corrompidos,
relatos y chistes disipados.
Promete no recordarlo,
sin buscarlo en los pasillos,
o verlo entre el gentío.
Ignora su forzoso destierro,
su gran pila de cuadernos,
y aquello que fue su sueño.
Un estudiantes mas muerto,
un ciudadano modelo,
un amigo, un hijo, un nieto.
Aunque es fácil decirlo,
no es sencillo hacerlo
y menos ejecutarlo.
Recordarlo es revivirlo,
es verlo y sentirlo,
es volver a tenerlo.
Este post va dedicado a la sonrisa de un buen amigo de la universidad que aun no olvido. Gracias por leer, puedes dejar upvote si te ha gustado.