Hola bombones, ¿Cómo están?
¿Han notado que hoy en día no es muy común encontrar a gente sonriente? Lo de hoy es ver a gente preocupada, apurada, corriendo, haciendo berrinche porque ya no alcanza a llegar a su destino, haciendo todo tipo de muecas, utilizando los músculos de su cara, pero no precisamente para sonreír. Por esto, me permito hacerles la más cordial invitación para sonreír más.
Cuando sonreímos, nos vemos más amables, empáticos, agusto, accesibles. Pero, no sólo nuestra boca cambia cuando esbozamos una sonrisa natural y que proviene del alma; los músculos de alrededor de los ojos se mueven de modo que éstos se entrecierran. Allí está el secreto para saber si una sonrisa es genuina y auténtica: los ojos nos lo "dirán". Incluso, cuando sonreímos, nuestra voz se vuelve más aguda.
Sonreír es mágico, y puede abrirnos un sinfín de posibilidades en este universo: nos hará diferenciarnos del resto de las demás personas (de una manera muy positiva), y a la vez, contagiaremos a los demás de nuestras buenas vibraciones, haciéndonos y haciéndolos sentir mejor y más felices.
Así que todos ¡a pelar el diente!
Y para que vean que no soy de quienes dan el consejo y se quedan sin él, yo enseñando colmillo en la foto ; )