Ven y toma mi mano. Demos otro salto sin retorno hacia esos parajes llenos de misteriosa magia. Prepárate y abandónate a la idea de mantener tu mente abierta, y sígueme en estas breves historias para ti y para mí. Una mezcla de fantasía, fábula y realidad, con pequeños toques a tu ser.
Reciban un cálido saludo de corazón, peregrinos de esta maravillosa plataforma. Espero que la estén pasando muy bien... Gracias por seguir siendo parte de esta aventura. Sigamos entonces con otra entrega venida desde los recónditos recovecos de la imaginación. Cualquier parecido con alguna realidad... ha sido sólo "coincidencia".
Tu Sombra
He nacido el mismo día que tú. Como una sombra, he seguido tus pasos, mirado en tus ojos taciturnos, y he callado en complicidad con tu silencio.
He hollado tus senderos, a sabiendas de cuándo llegarías y cuándo no.
He triturado tus fracasos y machacado tus éxitos.
Siempre renegando mi nombre, apostando todo en tus sueños que, cual humo, los he visto subir desapareciendo.
He seguido, sin pretensiones, cada momento exhalado. Y te he visto abandonar y acompañar lo más preciado.
En el espejo, miras como voy llegando por tu espalda, y en un suspiro asustado, sólo por un breve instante, intuyes mi presencia silenciosa, que ni es melancólica ni excelsa, tan sólo natural, pues he nacido el mismo día que tú.
Si mi nombre enmudeces, ¿qué importa?
Mi nombre enfría la sonrisa del tonto, y en ocasiones alivia al desesperado. Descansa al vengativo y culmina con el fracasado.
Sé que me ignoras e incluso me aborreces, piensas que he podido, y puedo, ser un aguafiestas.
En realidad, te he seguido para mostrarte que no soy el fin, y aunque mi nombre sea Muerte, vengo a enseñarte el Valor de lo único que te debe importar: tu Presente. Fin