El Estado, como ente político, ejerce una serie de funciones las cuales son de carácter fundamentales para garantizar la convivencia social, el orden y bienestar de los ciudadanos.
En el marco de la contabilidad gubernamental, no se prepara un Estado de Ganancias y Pérdidas debido a que el Estado, tiene funciones específicas y son clasificadas tradicionalmente como; Función de Fuerza, Función de Derecho y Función de Civilización del Estado, habiendo estas evolucionado a lo largo de la historia y al mismo tiempo influenciadas por diversos factores sociales, políticos y económicos.
La función de fuerza, en su teoría, tiene por objeto la defensa del Estado contra los peligros exteriores, mantener el orden dentro del territorio nacional y servir como protección entre un individuo y sus semejantes.
Pero en la actualidad, siendo el eje principal de esta cadena de tres componentes, se encuentra seriamente comprometida, debido a la falta de capacitación de los cuerpos de seguridad, la corrupción, la inmoralidad y la impuntualidad, tales como: el Ejército Bolivariano (EB), la Armada Bolivariana (AB), la Aviación Militar Bolivariana (AMB), la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Milicia Bolivariana (MB) que constituyen la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Por ejemplo, en Venezuela, los cuerpos de seguridad hoy en día, en vez de defender y velar por la seguridad de la sociedad...arremeten, maltratan y perjudican, siendo éstos guiados y sobornados por un partido político, el cual su único objetivo es tener poder y dinero, sin importar en lo más mínimo el bienestar social, ocasionando no solo represión y miedo, sino también desconfianza y sentimientos de rabia y rencor hacia aquellos que hicieron el juramento de proteger la seguridad de nuestra nación. A su vez, no es una sorpresa observar como poco a poco nuestro país se hunde y se aleja de lo que un día fue uno de los países latinoamericanos más rico en producción y tierras.
Continuando con la teoría de la función de derecho, la ejerce el Estado a través de las sanciones en las leyes y la administración de la justicia. Siendo algunas de éstas instituciones gubernamentales, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público, bajo la dirección del Fiscal General de la República, entre otros.
Actualmente, el sistema jurídico venezolano ha sido objeto de transformaciones en los últimos años, generando mucha incertidumbre, desconfianza y poca credibilidad en el estado de derecho. Y es que, la concentración de poder en una misma figura y la manipulación de los procesos judiciales han debilitado la independencia judicial y la separación de poderes. Dando como resultado que, en vez de existir una segregación de poderes en donde cada uno, trabajando en conjunto sin pasar uno por encima del otro, se llegue a una decisión unánime respetando los distintos cargos y jurisdicciones...exista un abuso entre poderes gubernamentales, dándose esto mediante sobornos o conflictos de intereses llegando a la toma de decisiones que mejor le convenga a la o las personas involucradas, sin tomar en consideración si dicha decisión perjudica o no a la sociedad venezolana.
No existe un mejor ejemplo para entender dicha función, que lo ocurrido el pasado domingo 28 de julio del presente año, donde el Consejo Nacional Electoral declaró y expresó un porcentaje de actas electorales de dudosa imparcialidad sin tener el 100% de las mismas. Netamente argumentando resultados falsos sin tener evidencia y pruebas tangibles para soportar lo que estaba diciendo. Por otro lado, el CNE a través de órdenes de la presidencia solicitó la intervención del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) cuando dicha acción no está permitida por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (Articulo 136).
Todo esto siendo un pequeño ejemplo de cómo en el territorio venezolano las leyes solo las cumplen y las hacen cumplir aquellos a los que interesen y como les interese, siendo una total falta de respeto hacia los venezolanos y la democracia; quienes observamos como un porcentaje de personas del territorio venezolano le permitieron a un grupo de corruptos hacer con nuestras leyes y derecho, sal y agua.
Y, por último, pero no menos importante, la función de civilización, la cual, en su teoría expresa, que su finalidad es proveer el bienestar común, el adelanto moral, intelectual, artístico, económico y social del pueblo.
Hoy en día, Venezuela es uno de los países en donde los derechos humanos son parte de una de las crisis sociales más grande que se observa en toda Latinoamérica. Los derechos sociales son básicamente inexistentes debido a que la opresión que se vive día a día, en donde el respeto hacia los derechos de cada uno de la población venezolana son violados tanto directa como indirectamente, y es que, hasta la libre expresión y de prensa puede terminar en un derramamiento de sangre, entre los derechos humanos que son violentados en la actualidad son, la detención arbitraria, la tortura, falta de acceso a la educación, atención médica, uso excesivo de la fuerza y a los recursos naturales como el agua, etc.
Un ejemplo puede ser que el 95% de las personas detenidas en las protestas post electorales son de zonas populares. Por otro lado, las detenciones de distintos dirigentes políticos, así como el saqueo de sus viviendas, la difusión de noticias falsas en las redes sociales, donde el único fin es de crear inseguridad, temor, miedo, angustia y ansiedad, fuertes sentimientos de frustración.
Y para finalizar con el presente análisis, las funciones del Estado se encuentran seriamente comprometidas. Debido a la crisis política, social, moral y económica que atraviesa el país, que ha generado un vacío de poder y a su vez un debilitamiento en las instituciones correspondientes.
fuente: de mi propiedad