Lo recuerdo todo muy bien. Era una tarde calurosa en Grecia. Había terminado mi primer semestre... ¿Me creerías si te digo que congelar el tiempo fue un accidente?
---
Todo sucedió muy rápido, lo que es irónico debido a lo que pasó.
Es muy popular esa expresión de que cuando estás a punto de morir tu vida pasa por tus ojos. Hombre, me gustaría golpear en la cara a quien haya inventado eso, porque es verdad. Cuando ese autobús estuvo a escasos centímetros de atropellarme, el tiempo pareció detenerse, en esas fracciones de segundos, mis dieciocho años pasaron frente a mis ojos…, bueno, quince, realmente no recuerdo mi vida sino a partir de los tres años.
El punto, es que fue horrible. Me di cuenta de que había vivido una buena vida, pero al mismo tiempo caes en cuenta de lo corta que ha sido, y de lo mucho que pudiste haber hecho.
Maldito, Ezio. ¿Por qué nunca se detiene a mirar? Por salvarlo yo estuve a punto de morir.
Pueden imaginarse mi sorpresa cuando, al momento de sentir que el tiempo se detenía, de verdad se estaba deteniendo. Por un instante pensé que todo estaba en mi mente, que al morir el cerebro creó una ilusión para que así no sentir dolor, pero no.
Lo que sucedió fue real, heredé un poder antiguo de mi padre, el titán Cronos. Los dioses que sobrevivieron a la guerra despiertan nuevamente. ¿Y yo? Bueno, no paro de preguntarme en qué demonios me he metido.
Quizá debí haberle hecho caso a mi novia…hubiera sido mejor ir a Praga.