Mi papá es mi entrenador
Un atleta necesita de muchas cosas como: un entrenador personalizado, un masajista, un psicólogo, un fisiatra entre otros, pero sobre todo necesita el apoyo de sus padres.
En muchos casos a veces la mamá es la que se ve más involucrada con su hijo atleta y en otros casos es el padre que se ve más involucrado. ¿pero que tanto puede llegar a involucrarse un padre o madre para que su hijo triunfe?
Mi papá es uno de los padres que se involucran al 100%, yo soy nadadora y les contare un poco de cómo es tener a tu papá de entrenador.
Lo principal que obtienes de que tu papá sea tu entrenador es el apoyo incondicional, no importa si perdí igual me dice que hay que seguir adelante aunque algunas veces me regañaba (muchas veces), la dedicación que él me regalaba era impresionante algunas ocasiones salía del trabajo más temprano para poder entrenarme, aguantaba sol y calor al lado de una piscina, pasábamos horas para yo poder perfeccionar un salto, siempre intentábamos técnicas nuevas las cuales me funcionaban de maravilla en las competencias.
A veces no es tan fácil tener a tu papá de entrenador, algunas veces era agobiante. Si en tus horas de entrenamiento tu entrenador te exige al máximo, si, pero son solo por unas cuantas horas, con tu papá de entrenador era todo un día todos los días. Muchas veces quise desistir debo admitir pero nunca me lo permitió, el siempre me dice "continúa, no te rindas, tú puedes más, nunca te rindas", unas palabras que a todo atleta le dicen para que continué su entrenamiento pero mi papa me lo decía para la vida no solo por mi entrenamiento.
Hubo emoción, decepción, alegría, éxitos, medallas, tristezas, diplomas, caídas, trofeos y muchas cosas más pero sobre todo hubo amor, una conexión que todo entrenador y atleta deben de tener, y que más amor que el de un padre entrenador y su hija atleta.