La cafeína me ha hecho temblar toda noche
ya no encuentro mujer consuelo en el tequila que dejaste a medias
ya el carmín que impregnaste en mis labios se ha dispersado
y aún no encuentra la paz este desvelado.
En medio de la tempestad de tus ideas sensuales
llegaste esa noche candente de verano
y me hiciste esclavo de tu cuerpo cubierto en un sudor ardiente
mientras que tu vientre yo probé salado.
Al verte temblaba loco de contento
por vestirte en las noches solo de mis manos
y hasta que la luz cubriera mi frente.
Mas hoy dices que fui sólo el que a rascado
que vibré muy bien de frente y de lado,
pero que ni hoy ni nunca fui tu enamorado...