No hay que dormir para soñar
simplemente la mente
sobrepasa el hilo de la realidad.
Dos horas de cordura
dos horas jugando a ser adulto
mi cuerpo se separa de mi mente,
cada día de desgaste físico hace más real mi vida.
El niño que todavía soy
batalla con cada vuelta al sol.
Veintidós son las horas restantes
aprovecharé para olvidar,
para dejar de ser yo
y disfrazar mi alma
de un artista que
nunca llegare ser.
“Cada mañana cuando me levanto experimento una exquisita alegría: la alegría de ser Salvador Dalí. Y entonces me pregunto entusiasmado ‘¿Qué cosas maravillosas logrará hoy este Salvador Dalí?”.
Capa tras Capa
Modelo @kaylalaurenofficial Instagram