Se que muy por encima
de nuestro planeta
hay constelaciones que brillan
por tu despampanante sentir,
que si te acercaras
tan solo unos metros de ellas
morirían por no poder
competir con tu belleza.
Nos quedaríamos sin
el brillo de las agrupaciones
convenciones de las estrellas,
se perderían las siluetas virtuales
sobre la esfera celeste
y junto a ellas
septentrionales con las australes.
Al universo no le preocuparía
en lo más mínimo,
ya que estás tú,
con tu cuerpo perfecto;
piel de porcelana
y mirada obscena.