¿Qué ocultaba su sonrisa?
En las afueras de una ciudad moderna, pero curtida por épicas leyendas, un grupo de jóvenes aficionados al montañismo, aprovechando el tiempo del descanso, escuchan muy atentos, una inverosímil historia, contada por el maestro guía, que disfrutaba observando el rostro iluminado de los adolescentes, inquietos por la incertidumbre que les ocasiona, el final de cada cuento, historia, leyenda o relato, que suele narrarles, mientras meriendan de sus viandas, casi echados en la grama, al pie de la montaña, bajo la sombra de un frondoso
(Sucedió hace muchos años, en una Aldea, cuyos habitantes eran leñadores, herreros, artesanos y agricultores, dedicados con esmero a cada una de sus actividades, para hacer progresar a su región. Así como pastores de la iglesia y gente con extrañas creencias y rituales. Cuenta el maestro, que entre los artesanos, estaba Horacio, uno de los más destacados en el lugar, por su eficiencia y por mantener a los niños felices, con sus trabajos manuales. Horacio, vivió una cruenta y extraña historia de amor, unida a la fatalidad, pero compensada, a través de los misterios que depara la vida a los hombres que lo merecen, siendo él, uno de ellos.
-Mientras tanto, los jóvenes excursionistas, prestaban atención a las palabras de su maestro guía, quien les prometió que harían un gran viaje, colmado de magia y misterio, desarrollado en lugares recónditos, e inimaginables.
Horacio, era un jovencito, laborioso y muy inteligente, capaz de construir juguetes, mecánicamente articulados, que inclusive, abrían y cerraban sus ojos. Era un experto, cuando de inventar o crear se trataba. Cada vez que terminaba un juguete, los niños de la aldea, corrían a ver si les tocaría alguno. Era el centro de atención de sus pobladores .Con el tiempo, se volvió muy famoso entre los aldeanos. ¡Era el mejor! Y gozaba de muy buena presencia, por lo cual, llamaba la atención de las chicas del pueblo. Tanto fue, que hubo varias enamoradas, pero sólo una de ellas, fue la afortunada y de quien se enamoró con locura. Ella era hermosa, hija de un pastor, de blonda cabellera trenzada, muy alegre y cariñosa. Fue un amor tan intenso, que parecía surgir de un idílico cuento de Hadas. Pero, no todo fue felicidad, pues nunca falta quien por alguna razón impide que algo tan bonito, se cristalice y dé sus frutos. Surgió lo inevitable e impredecible. Entre la gente extraña de la aldea, se encontraba una hechicera. Ella vivía alejada del pueblo, pero estaba al tanto de todo cuanto allí acontecía. Siempre le llamó la atención el joven Horacio, y se enamoró de él,de manera enfermiza, pues siempre lo admiró, por la magia que desprendían sus manos habilidosas de artesano. Al notar su desamor y rechazo, esta hechicera, se encargó de realizar un conjuro maléfico contra ese amor
-__“Maldigo todo vestigio de amor en tu corazón, serás inmortal, y verás morir de anciana a tu amada. Sufrirás por amor y envejecerás hasta morir, si te vuelves a enamorar” En vista de tal atrocidad, su amor de cuentos, terminó con la muerte inminente de su amada. Ella envejeció rápidamente, a los ojos de Horacio y él, nada pudo hacer para rescatar a su amada de los tentáculos del fuerte hechizo, que le ocasionó tal pérdida. (
)¡Estaba sonriendo! Él, casi enloquece, acto seguido, la desarticula para descubrir lo sucedido. Pero aunque la desarmó varias veces, y volvió a construir, su rostro tenía una mueca de alegría. Horacio se preguntaba… _ ¿Estará cobrando vida? ¿Qué está ocurriendo aquí? ¡Ha cambiado su seria expresión, por una hermosa sonrisa! Ese cambio hizo que sucediera lo esperado… ¡Horacio se Enamoró de nuevo! Olvidando aquél conjuro fatal. A partir de ese momento, comienza a hacerse realidad la profecía de la hechicera. Su amada no era humana, pero él, se enamoró y ocupó un lugar dentro de su corazón. Él comenzó a envejecer, notando sus arrugas, pero aún tenía tiempo para hacer algo más por ese amor. El artesano al saber lo que vendría, subió a lo más alto de la montaña, plantó un árbol, y llevo a su amor de cuentos con él, para esperar la hora de la muerte, juntos. De hecho, sus últimos días, los disfrutó con su amada muñeca sonriente. ![]
Cuando se acercaba el final, se sentó al pie del árbol, junto a ella. Se detuvo un rato más a pensar el ¿porqué de pronto sonrió? Y decidió ya agonizante, hacerle por última vez la pregunta... Mi hermosa princesa adorada dime, ¿Por qué has sonreído para mí? Ella hizo un ademán, y su boca se abrió… pero no pudo pronunciar palabra alguna. Él murió en ese instante y ella quedó a su lado, con su nueva expresión, (luego de sonreír, abre la boca) a punto de pronunciar una frase.
Pasaron muchos años, y al pie del árbol frondoso, yacía el cuerpo del anciano hecho huesos, y su adorada muñeca, deteriorada por el implacable tiempo, aunque conservaba su rostro y su boca abierta como queriendo decir algo.
Una tarde fría y nublada, un excursionista, logró llegar a la cima donde estaba el hermoso árbol, y su sorpresa fue, el haberse encontrado con semejante visión: Un esqueleto y a su lado una muñeca articulada antigua, lo cual le llamó la atención y haciendo un gesto de respeto ante el cadáver del anciano, tomó en sus brazos a la muñeca y la llevó a su taller, pues el joven era un restaurador experimentado. La reparó completamente, le dio vida a sus extremidades, a sus ojos, y lo más sorprendente fue, que cuando le colocó el sonido para la voz, la muñeca de labios abiertos pronunció estas palabras: “Porque yo, también te amo”
-
Mientras que él, conservaba su juventud, decide alejarse hasta un lugar muy remoto, y se instala en una casita de campo. Allí, continúa creando juguetes mecánicos, e imaginando la sonrisa de todos los niños de su aldea. Una tarde Hurgando entre sus cosas, encuentra una foto de su amor inalcanzable y decide construir, una muñeca articulada, con ese bello rostro, jamás olvidado, para sentirse acompañado en su soledad. Una vez terminada la muñeca, comenzó a verla como otra persona, dándole vida, le hablaba, paseaba con ella y reía como si en realidad, lo escuchase.
Una mañana cuando se disponía a salir, observó en el rostro de su muñeca, un cambio... !
(Una mañana cuando se disponía a salir, observó en el rostro de su muñeca, un cambio... !
Cuando se acercaba el final, se sentó al pie del árbol, junto a ella. Se detuvo un rato más a pensar el ¿porqué de pronto sonrió? Y decidió ya agonizante, hacerle por última vez la pregunta... Mi hermosa princesa adorada dime, ¿Por qué has sonreído para mí? Ella hizo un ademán, y su boca se abrió… pero no pudo pronunciar palabra alguna. Él murió en ese instante y ella quedó a su lado, con su nueva expresión, (luego de sonreír, abre la boca) a punto de pronunciar una frase.
Pasaron muchos años, y al pie del árbol frondoso, yacía el cuerpo del anciano hecho huesos, y su adorada muñeca, deteriorada por el implacable tiempo, aunque conservaba su rostro y su boca abierta como queriendo decir algo.
Una tarde fría y nublada, un excursionista, logró llegar a la cima donde estaba el hermoso árbol, y su sorpresa fue, el haberse encontrado con semejante visión: Un esqueleto y a su lado una muñeca articulada antigua, lo cual le llamó la atención y haciendo un gesto de respeto ante el cadáver del anciano, tomó en sus brazos a la muñeca y la llevó a su taller, pues el joven era un restaurador experimentado. La reparó completamente, le dio vida a sus extremidades, a sus ojos, y lo más sorprendente fue, que cuando le colocó el sonido para la voz, la muñeca de labios abiertos pronunció estas palabras: “Porque yo, también te amo”
Show us your talent contest ¡¡30 STEEM prize!!