Inspiración de un trabajo que he ejercido en un hogar de ancianos, donde algunos padecen este terrible mal. Son personas hermosas, que en sus momentos de flash de lucidez, en la brevedad de unos segundos, expresan nostalgia por el amor. A ellos dedico mi poesía.
No me juzgues
No me juzgues, ni condenes mis ausencias,
que mis penas ya conllevan al hartazgo,
mutilando de dolor toda cordura.
¿Qué he de hacer, consumiéndome en recuerdos,
que las llamas del pesar han calcinado
y las cenizas en el tiempo han sucumbido?.
Flores tristes del vergel que bien fue amado,
ni el rocío de los besos ha quedado
entre las risas esquivas del silencio.
No me juzgues, vida incomprensible,
si no supe beber de tus bondades
y hoy deambula el sentimiento solitario,
en los viejos andenes de un eclipse
que opacó las delicias de mi vientre.
Si vencida por los años tú me encuentras,
no me juzgues amor y abre caminos
al perdón que mis canas te demanda.
Muchas gracias amigos por detenerse a leer mi aporte.
Les deseo a todos unas felices fiestas de fin de año, llenas de paz, amor y salud.