Donde no hay sufrimiento ni dolor.
A los gritos de la multitud diabólica.
Y en las ruinas del teatro, déjalo firme.
No perdería su sabiduría...
Y no debe depender de
Al sonido del violín y órgano.
Donde no hay sufrimiento ni dolor.
A los gritos de la multitud diabólica.
Y en las ruinas del teatro, déjalo firme.
No perdería su sabiduría...
Y no debe depender de
Al sonido del violín y órgano.