¡Feliz viernes, mis queridos lectores!
Hoy me saldré totalmente de mi zona de comfort para escribir sobre un tema que lleva meses fastidiándome. Mi paciencia alcanzó sus límites hace un par de noches y eso hizo que una campana sonara en mi cabeza: es momento de sacarlo de mi sistema.
En resumen, Ricardo Del Bufalo hizo un tweet que causó polémica entre la comunidad feminista y hembrista de Twitter:
Captura de pantalla de la cuenta de Ricardo Del Bufalo.
Las reacciones fueron bastante curiosas porque estaban en extremos opuestos y muy pocas personas encontraron un punto medio para expresar su opinión. La primera postura fue la de quejarse, tildar de inútiles y flojos a los hombres que piden ayuda o guía para evitar conductas machistas que nos perjudiquen a nosotras (este tipo de reacciones me parecen totalmente descabelladas, fuera de lugar e infantiles). La otra postura fue la de aceptación y apoyo a este tipo de iniciativas porque si a nosotras mismas nos cuesta detectar conductas machistas con las que crecimos, ¿qué quedará para los muchachos que han sido criados desde el nacimiento con la idea de "las mujeres son más débiles"? En estas situaciones, el truco es ser empático y saber elegir las causas por las que vale la pena luchar.
El tweet en sí, no me molestó porque lo considero una buena iniciativa, agregaría un par de cosas pero en general, es un intento para comprender qué está mal y cómo se puede cambiar. ¡Felicitaciones a todas las personas que consideran salir de su zona de comodidad para involucrarse en una causa!
Lo que me sacó de mis casillas fue un meme de muy mal gusto que otro usuario hizo. Básicamente catalogaba de inútiles a los hombres que pidieran guía en estos asuntos.
Yo no suelo comentar este tipo de cosas porque generalmente termino más molesta y más indignada por la postura de superioridad que estas personas tienen. Pero esta vez no me contuve y comenté: "Si piden guía para cambiar costumbres potencialmente machistas, son unos niños inútiles dependientes de una mujer. Si no preguntan, son machistas extremos que odian a las mujeres. ¿Entonces? No lavan pero tampoco prestan la batea."
Evidentemente el chico me contestó y se lanzó un discurso de unos cuantos tweets sobre la postura que las mujeres deberíamos tener con esto, porque no es nuestro deber enseñar a nadie, la información está allí y si él pudo aprender solo, entonces los demás también deberían hacerlo. Lo único que puedo rescatar de su perorata es eso de no tener responsabilidades de explicarle a nadie, porque ciertamente, no es nuestro deber.
Sin embargo, esta actitud ególatra y de "empoderamiento" puede ser contraproducente. ¿Por qué? Porque si alguien que tiene una mínima idea sobre el feminismo quiere involucrarse, puede desmotivarse al encontrar personajes como el chico del meme, y lamentablemente en esta supuesta nueva ola del feminismo, es lo que abunda. Un puñado de muchachas y algunos muchachos que se sienten superiores por no tolerar actitudes machistas y de paso, irrespetar a quienes no piensan como ellos, porque la única verdad y toda la razón la tienen ellos. Aquí quiero recalcar, con letras en neón brillante si es posible, que esto no es verdadero feminismo.
Si quieren leer la definición del DRAE, aquí la tienen. Luego podría hacer un post relámpago sobre artículos importantes para este movimiento, tanto para que conozcan la historia como para que se sacudan de prejuicios que esta gente radical se ha encargado de construir en los últimos tres años.
¿Cómo tratar con alguien que se interesa en el feminismo y no sabe dónde comenzar?
- No irrespetes el interés que otra persona pueda tener, tampoco asumir que su acercamiento lo hace con condescendencia o con sorna por el simple objetivo de fastidiar. Si el caso es que quieren jugar con tu paciencia: no lo permitas, no pierdas tu tiempo en alguien que sólo busca enfadarte.
- Considera si realmente quieres explicarle a alguien. Nadie le debe explicaciones a los demás y tampoco es necesario que impartas una clase magistral. Generalmente, las mejores guías las dan personas que tienen vocación para enseñar.
- Pica la atención del público con datos curiosos sobre el movimiento. Esto hará que las personas se interesen y busquen información por su cuenta.
- Ten paciencia. Algo muy importante para explicar o para decir que no. Nadie toma en serio a personas que se alteran rápidamente.
- No permitas que otras personas te irrespeten por defender lo que crees correcto, pero tampoco caigas en el juego de insultar simplemente porque otra persona no piensa igual que tú. Si pueden llegar a un punto medio, perfecto; si no, no pierdas tu tiempo e inviértelo en actividades que te hagan crecer mental y espiritualmente.
Un punto adicional podría ser el de sentir empatía. Ya lo mencioné unos cuantos párrafos atrás, pero lo repito porque es importante que lo tengamos en cuenta: a nosotras, desde pequeñas, se nos ha enseñado cierto tipo de conductas machistas que se consideraban correctas, pero al crecer nos damos cuenta que muchas de esas conductas nos subestiman o perjudican y decidimos romper el patrón. Es muy probable que alguna cosita se nos escape porque muchas son actitudes sutiles y si a nosotras se nos escapan, ¿cómo no se les van a escapar a los chicos y a personas mayores que vivieron toda su vida bajo esos principios? Aquí es donde la paciencia y la empatía hacen su aparición estelar. No les estoy pidiendo que se conviertan en especialistas de Sociología Moderna (o ramas hermanas), pero intentar explicar y recomendar publicaciones sobre el feminismo no perjudica a nadie, además siempre es necesario distinguir la buena información de la información basura que abunda en internet porque así sabemos en dónde colocar nuestro esfuerzo para generar el cambio que queremos.
Finalmente, estos cinco o seis puntos los considero vitales al momento de defender cualquier causa, no solamente aplica para el feminismo. Bien podríamos estar hablando sobre religión e igual son totalmente válidos porque tienen la misma base: El Respeto.
Lo escribo en mayúsculas porque es lo que todo el mundo quiere pero realmente nadie tiene la delicadeza de respetar a los demás y precisamente por estas posturas, es que hay tantos problemas de comunicación y tantos conflictos que podrían resolverse si las partes involucradas deciden dejar de gritar por qué ellos tienen razón y los otros no.
Me extendí mucho más de lo que tenía pensado inicialmente, así que ahora es su turno. ¿Qué piensan? ¿Algo que deba ser añadido y no lo consideré? Sobre todo en este tema me interesan sus opiniones y espero estarlas leyendo en los comentarios :)
¡Un abrazo y disfruten lo que queda de Semana Santa!