Vamos a asignarle una pista a este post para entrar en ambiente, ¿te parece bien?
The Chordettes- Mr Sandman (1954)
Es curioso como antes pinchaban discos para escuchar música en un enorme aparato, ahora todo es más práctico, tenemos Youtube… una biblioteca musical gigantesca y portátil.
No te confundas, que no me quejo. Con Youtube he descubierto canciones viejísimas, de fechas en las que ni mis padres habían existido.
A la tecnología le he sacado ventaja de muchísimas maneras, pues si no vine al mundo en los años 30s, 40s, 50s, no me queda más remedio que tomar lo mejor de épocas tan lejanas entre sí…
Soy de antes y soy de ahora. Soy una pin-up “wannabe” a tiempo parcial.
Por la noche me pongo rollos en el cabello para imitar las ondas del Hollywood dorado, una excentricidad en estos días porque para eso tenemos las tenazas rizadoras, right?.
Y si coloco a Doris Day o a Edith Piaf en una fiesta, la gente pensará que los estoy jodiendo, pero en realidad es lo que me gusta hacer sonar.
Llámalo cursilería o como quieras, pero sueño con esos amores que envían cartas al correo y que no dedican canciones de Trap.
Raras veces uso pantalones aunque las mujeres pelearon por su derecho a llevarlos puesto: igualdad de géneros. Algo que aunque defiendo, los vestidos son mi debilidad.
“¿Vas para unos quinceaños?”, me he cansado de escuchar. Yo sonrío con los labios rojos, peinado armado y traje anticuado, porque así es como acostumbro andar.
Exagerada dicen unos. Y sí, tal vez sea cierto. Que no se sorprendan si me ven con una Dalia en el cabello de camino a comprar pan, porque de fantasías vivimos y sobre la mía me he atrevido a hablar.
“Viste vulgar y solo verán el vestido, viste elegante y verán a la mujer.”