Vienes a estas horas a decirme que te vas
hartó he esperado este día, o esta noche?
no pudiste esperar hasta mañana
o que al menos dejara de llover,
tan solo tiendes la cama
y me besas las manos como cualquier otra.
Ya las blancas azucenas que sembraste han floreado,
ya empiezan a sonar las campanas de la procesión...
los jóvenes vestidos en sus túnicas blancas también han madrugado
para hacer la representación que cada año nos pone a trabajar hasta tarde,
y tu decides volver con tu marido,
en medio de la tempestad que me consume por dentro.
Se te olvidaron los golpes,
se te olvidaron las calumnias,
pero como puedo decir que no lo perdones
si es la fe que profeso,
como puedo pedirte que te quedes
si soy yo el que sobra…
Como puedo ponerme en frente de tanta gente a prodigar esperanza,
si esta vida que elegí me pesa tanto,
sobre todo en las noches frías de invierno,
mientras espero nada más a que amanezca.
Como puedo mirarte a los ojos para decirte que te amo,
si tan solo sentirlo es pecado...
Vete de una vez,
y si piensas volver
trae contigo algo mas que una muda,
que pienso perderme contigo en la jungla
de una pasión que te haga decir que eres mía.
Vete
y si no piensas volver,
ponte de rodillas
y reza conmigo un avemaría,
que necesito fuerzas
para enfrentar la vida que he elegido...