❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀
Con el tacto de tus manos,
con la brisa refrescante;
el atardecer se asoma.
Cuando el sol detiene el baile
entre hojas de los árboles
y ya tampoco incandila
tu mirar y tu sonrisa.
Tu expresión cabizbaja
acompaña a la mía.
Y las palabras transitan
en voz baja, entre suspiros;
en preguntas delicadas
como pétalos de lirio.
El tiempo corre veloz.
Nunca, nunca es suficiente.
Ya se acerca el hasta luego
y el caminar impaciente.
Es que caminar contigo
alimenta mis motores;
a pesar de venir luego
un montón de sinsabores
al verte marchar tan grácil,
mientras aprieto los dientes;
y sigo mi recorrido
lento y sin detenerme.
Mirando fijo el crepúsculo
pintado cálidamente,
como la mirada tibia
que me clavas en la vista;
como la suave sonrisa
de tus labios de Artemisa.
Y suspiro con paciencia,
tarareando entre ensueños,
alimentando el anhelo
de volver a encontrarte.
Ya mi corazón se enciende
y todo mi cuerpo arde
recordando vivamente
el valseo de las tardes...
Tú y yo cíclicamente
desde el encuentro al poniente.
~ Ophelia Poe ~ 06/02/2018
❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀✿❀
Este ha sido un poema que escribí hace algún tiempo. Es parte de un compilado de 7 poemas que probablemente serán publicados aleatoriamente con el tiempo acá en mi blog. Muchísimas gracias por haber leído, cuéntame en los comentarios qué te ha parecido.
¡Un gran abrazo!