Ellas son mis amigas,
Silvia y Melgarys, mis compañeras y mis confidentes.
Hace 3 años nos conocimos en un pasillo de la universidad, donde compartimos un mismo sueño y un mismo anhelo.
Emprendimos un viaje juntas, fuimos cómplices y el apoyo que necesitaba cada una para que cada encuentro se convirtiera en una aventura.
Las tres en un principio queríamos ser comunicadoras social. Pero, Melgarys decidió tomar otro rumbo y Silvia, permanece en este viaje conmigo. Contra viento y marea.
¡Que bonito! es contar con personas tan maravillosas, aprender de cada una de ellas y que tu sabiduría sea de valor para los demás. ¡Que bonito es tenerlas de amigas!
A pesar de que vayamos por cominos distintos, siempre estaremos juntas, para seguir siendo cómplices y alegrarnos la vida.
(Así de lindas como las ven, están muy locas) Lo más agradable de todo, es la que ninguna me juzga, ninguna intenta calmar mi locura, porque una está peor que la otra (jajaja)
Y supongo que eso es lo bueno de tener amigos, que te complementen, que te sumen y no que te resten.
Hoy les agradezco por alegrar mis días, por sacarme sonrisas en los momentos más difíciles y por compartir conmigo instantes tan especiales.
No todos los días tenemos la dicha de cruzarnos con personas tan valiosas, sigo insistiendo en que las mejores amistades vienen en paquete de tres.
Estas dos mujeres saben como hacerme estirar las arrugas.