Hay lugares mágicos, llenos de encanto y éste es uno de de ellos.
Estos rinconcitos, son parte de la casa de un compañero de clases, donde fuimos a organizar el material para un cortometraje. La casa era como todas las otras, con la misma estructura y casi que de el mismo color todas, pero en el fondo había más... había un espacio con cuadros, piedras, pinturas, libros, estantes con telas e hilos y muchas cosas más.
Yo, en particular soy amante de las plantas, de lo vintage, de el reciclaje y me fascina cuando se juntan esos elementos para hacer algo encantador y único que ambienten un espacio común en uno agradable y tranquilo como este.
Algo que me guste a parte de las plantas... las piedras (soy fanática de los cuarzos) y las mándalas.
Cuando vi esto, quedé fascinada, porque la hermana de mi amigo hizo estas obras de arte, lo llamo así porque para mi lo es, pocas personas toman una piedra y la transforman a algo tan precioso como esto.
Yo he dibujado mándalas hasta en CD's, pero no en piedras y me parece precioso.
Mi estadía en esta casa cambio mi estado de animo, me sentía cómoda y tranquila a pesar de que no era mi casa. Pero, disfruté mucho, las pocas veces que llegué a ir, y quise compartirlo con ustedes. A ver si se animan a ambientar en rinconcito de su hogar donde puedan sentarse a meditar y encontrar paz.